Y en el final de la noche, estaré esperando tus caricias plasmadas en letras, que serán la energia para mis locuras encerradas en laberintos de palabras...

30 agosto, 2006

Un día...


Un día el cielo se convirtió en un sueño,
un sueño con alas en forma de nubes.


Un día el sol se transformó en papel,
un papel brillante y de colores rojizos.


Y una noche, el cielo se pintó de deseos fugaces,
donde cada uno de ellos, tenía forma de estrella.


Una tarde el horizonte se hizo pequeño,
y se sentía suave y cercano.


Y una mañana se transformó en bostezos,
fueron bostezos de alegría por tener nuevamente el milagro de estar vivos.