10 febrero, 2011

Caceria inevitable

Paso tras paso.
El viento acompaña los gritos apagados de mi garganta sedienta.
Un camino de piedras.
Destinos cruzados.
Noche sin luna ni estrellas.
Noche de cacería.


Paso a paso y mi sed toma forma de lamentos.
Soy la oscuridad completa de tus sentimientos ocultos.
El cofre sin candado que busca perturbar tus sueños.
La llave que abre una puerta a las sensaciones absolutas.
El alma errante que no contiene su hambre y necesita calmarla.
Mi cuerpo transpira el deseo de tenerte entre mis brazos.
Mirar fijo a tus ojos inundados en el miedo que yo alimento.
Alterados, suplicantes, arrepentidos, perdidos.


Noche de cacería.
Soy el fantasma que trae escalofríos a tu espalda y hace erizar tu piel.
Soy el sudor frio y el terror absoluto.
La venganza que siguió tu espíritu vagabundo.
La desventura cuando extiendes tus brazos en una iglesia y rezas a estatuas de piedra.


Vas a pagar por tus lamentos.
Vas a olvidar todo aquello que aborreces y suplicar misericordia.
Vas a sentir como una fuerza exprime tus últimas fuerzas.
Vas a desear no haberme llamado.
Vas a implorar el clemencia a la persona que no debes.

Estoy aquí.
Te tengo en mis brazos.
Tus manos están blancas a un costado de tu cuerpo tembloroso.
Y me sonríes.
Jajaja, me sonríes...pobre tonto.



Carcajadas diabólicas nacen de lo más profundo de mí ser.

Mis labios se relamen ante tu horror.
Me alimentas con tus ojos que pretende estar viviendo una pesadilla.
Mi carcajada espanta a los cuervos esperando la carroña de mi víctima.

La tierra se vuelve más negra aun y fría.
Puedes saber que tu final se aproxima.
Y aun así continuas exonerándote, evitando lo inconcebible.


Basta de compasiones.
Basta de replanteos.
Basta de todo lo que pueda ocurrírsete.

Tarde.
Ya es tarde para todo lo que pienses.



Te sostengo en mis brazos casi con ternura.
Fijo mi mirada vacía en tus ojos.
Cierras tus parpados y evitas verme.

Me acerco a tu cuello.
Mi mano acaricia tu frente, resbalo por tus labios.
Me freno dos segundos, un vago recuerdo aparece en mis pensamientos.

Me perturba.
Me pierdo.
Respiro profundo, invoco a mis fuerzas interiores.
Miro al cielo.
Mi corazón se siente desgarrado de dolor, y la sed que se hace intolerable.


Bajo con torpeza a tu yugular.
La veo latir con desesperación.

Me excito.
Mi piel se eriza de placer.
Mis colmillos se clavan deseosos y bebo tu sangre tibia.
Dejo que el rojo se esparza por completo en mí ser.
Pierdo la consciencia por unos minutos.
Me dejo caer al suelo.



Mis ropas son oscuras.
Mi rostro es angelical.
Nadie pensaría lo que acabo de hacer..
Excepto por las gota de sangre que caen por mis labios.


Mi afán de una víctima ha sido saciado.


Recobro la consciencia poco a poco.
Me levanto, acomodo mis ropas y sigo camino.
Me pierdo en las sombras, y el viento escuda mis espaldas.

Y puedo oír a lo lejos la escoria como alimento de cuervos negros.

Me sonrío, pero una lágrima cae por mi rostro.
La seco torpemente con mis manos y me pierdo por completo.



Sera hasta la próxima cacería.

Hoy fui demasiado buena.

Tengo que dejar de mezclarme con los mortales.

Lo sé, eso es lo que me está afectando.


Debo...alejarme…


2 caricias textuales:

Desconociid0 dijo...

Tengo que dejar de mezclarme con los mortales.

Muy bueno sis! , un beso grande (L

2 Culos En El Bidet dijo...

Muy bueno... una rara sensacion. Un abrazo!

NOTA: Para publicar este comentario la palabra de verificacion que tuve que escribir fue Cojer con J ... Que raro. jajaja...

Y en el final de la noche, estaré esperando tus caricias plasmadas en letras, que serán la energia para mis locuras encerradas en laberintos de palabras...