Un día cerré los ojos y te soñé a mi lado.
Pensé que nada de lo que había pasado tenía sentido.
Imagine que no podía existir jamás una belleza tan exquisita
que siempre me sacara sonrisas.
Hable con el universo y rogué para que cumpliese mi deseo.
Pedí conocerte antes que lo conozcas a él.
Pedí que esa tarde de lluvia salieras de tu casa sin paraguas.
Que frenaras en el kiosco de siempre a comprar tus Virginia Slims y así poder cruzar miradas, tal vez poder rozar tu mano al darte el atado.
Que frenaras en el kiosco de siempre a comprar tus Virginia Slims y así poder cruzar miradas, tal vez poder rozar tu mano al darte el atado.
Queria que te sonrojaras al sentir el tacto de mis manos, sonreír
mirando a tus ojos, hacerte alguna broma y robarte un beso.
Pero el universo y yo no somos amigos, y como era de
esperarse no se me cumplió el deseo.
Y además yo no soy un tipo que ande por ahí robando el corazón
de mujeres casadas.
Asi que deje de soñar y empecé a vivir la realidad, fría y
cruda, pero la realidad al fin.
Esperando que tal vez algún día aparezca esa mujer que me haga sentir vivo y completo.
Esperando que tal vez algún día aparezca esa mujer que me haga sentir vivo y completo.
1 caricias textuales:
WWWAAAOOO!...
Por eso es que me encanta leerte...
Siempre abordas esos temas que no dejan respirar... nos hacen sentir vivos... y hasta nos identificamos...
Gracias por regalarnos siempre hermosas palabras...
Chau, chau!...
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