05 diciembre, 2011

Un sueño


Un día cerré los ojos y te soñé a mi lado.

Pensé que nada de lo que había pasado tenía sentido.

Imagine que no podía existir jamás una belleza tan exquisita que siempre me sacara sonrisas.

Hable con el universo y rogué para que cumpliese mi deseo.

Pedí conocerte antes que lo conozcas a él.

Pedí que esa tarde de lluvia salieras de tu casa sin paraguas.


Que frenaras en el kiosco de siempre a comprar tus Virginia Slims y así poder cruzar miradas, tal vez poder rozar tu mano al darte el atado.

Queria que te sonrojaras al sentir el tacto de mis manos, sonreír mirando a tus ojos, hacerte alguna broma y robarte un beso.

Pero el universo y yo no somos amigos, y como era de esperarse no se me cumplió el deseo.

Y además yo no soy un tipo que ande por ahí robando el corazón de mujeres casadas.

Asi que deje de soñar y empecé a vivir la realidad, fría y cruda, pero la realidad al fin. 


Esperando que tal vez algún día aparezca esa mujer que me haga sentir vivo y completo.

1 caricias textuales:

ben barrera dijo...

WWWAAAOOO!...

Por eso es que me encanta leerte...

Siempre abordas esos temas que no dejan respirar... nos hacen sentir vivos... y hasta nos identificamos...

Gracias por regalarnos siempre hermosas palabras...

Chau, chau!...

Y en el final de la noche, estaré esperando tus caricias plasmadas en letras, que serán la energia para mis locuras encerradas en laberintos de palabras...